
Las inundaciones son un peligro muchas veces subestimado. Aunque el agua parezca poco profunda, su fuerza puede ser engañosamente potente. Basta con unos pocos centímetros para desplazar o hacer flotar un automóvil de tamaño estándar.
Las inundaciones son el desastre natural que está cogiendo fuerza estos últimos años en todo el mundo.
Las inundaciones son peligrosas y pueden aumentar el riesgo de ahogamiento debido a:
- Las condiciones cambian rápidamente.
- Inundaciones repentinas, con intensas ráfagas de lluvia que provocan un movimiento repentino y rápido del agua de la inundación.
- Corrientes fuertes, que a menudo dificultan determinar la velocidad de la corriente en las aguas de inundación.
- La visibilidad del agua cambia y oculta peligros como objetos sumergidos (por ejemplo, árboles y cables eléctricos caídos) y animales (por ejemplo, serpientes y cocodrilos)
¿Por qué no puedo conducir en caso de inundación?
Conducir bajo la lluvia es extremadamente peligroso, incluso cuando el nivel del agua parece bajo. El agua puede ocultar objetos en la carretera y debilitar o incluso erosionar la superficie, aumentando el riesgo de accidentes. Además, muchos conductores subestiman la fuerza del agua: con tan solo entre 10 y 12 cm de agua, un automóvil puede empezar a flotar.